Algo más de las malas lenguas

 

Lasmalas

 


 


Fuente: Milenio / Mayo 2018


Vuelo al tema de 'Las malas lenguas' (Océano, 2018), mi más reciente libro, y comparto con los lectores de Campus otras reflexiones incluidas en el prólogo. Extensión y complemento de mis libros Pelos en la lengua (2013) y El libro de los disparates (2016), 'Las malas lenguas' recoge cientos de tonterías ni más ni menos graves que las incluidas en esos volúmenes; simplemente se trata de otras que se agregan a la muy larga lista de atropellos al idioma.


Podemos decir con corrección, aunque también con malsonancia, que alguien "se apendejó", pues el verbo "apendejarse" es pronominal que significa "desprevenirse" o "tornarse pendejo" ("Tonto, estúpido"). Ejemplo: Me apendejé y perdí el tren. Pero no debemos decir, en cambio, que alguien "se alentó" porque se tornó lento, pues "alentar" es un verbo transitivo que significa "animar o infundir aliento a alguien o algo" y, en su uso pronominal ("alentarse"), "darse ánimo". Nada tienen que ver "alentar" y "alentarse" con hacer las cosas con lentitud o hacerse lento alguien o algo, es decir "lentificar" o "ralentizar", verbos transitivos que significan "imprimir lentitud a alguna operación o proceso, disminuir su velocidad".


Sin embargo, hoy los mejores maestros del peor idioma son quienes tienen un micrófono y, desde la radio y la televisión, la zurran diciendo cosas como las siguientes: "El partido se alentó en la segunda parte y ya no hubo más emociones". Obviamente se trata de una futbolejada, y quien tal cosa dijo, para otros miles que le creen, quiso dar a entender que el partido se tornó lento y sin emociones. Esto ha hecho escuela, y ahora hay quienes afirman, por ejemplo, no en el futbol, sino en otro campo aun más amplio (el de los internautas) que "mi laptop se alenta cuando pongo algún juego". Quiere decir el discípulo de los locutores del futbol que su computadora portátil se pone lenta, se lentifica, cuando descarga en ella un programa de juegos. Así hablamos hoy, y así escribimos.


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