Olga de Hartmann

(San Petersburgo, 1885 - Nuevo México, 1979).
De una imperturbable fidelidad y entrega a su maestro Gurdjieff, fue traductora de sus obras además de ser su secretaria privada durante muchos años. Por tanto, fue testigo y relata en forma muy vívida, numerosos episodios que reflejan de manera significativa la peculiar relación de Gurdjieff con sus alumnos.